Por mi culpa, por mi culpa… ¿hasta cuándo?

Tomar conciencia de la culpa como emoción aprendida y mandato cultural, para transformar la autoflagelación en responsabilidad consciente y compasión hacia uno mismo. Visibilizar cómo la culpa se instala de forma silenciosa en la identidad, especialmente en la relación con el cuerpo y el merecimiento. Invitar a revisar la culpa no como castigo, sino como información que puede ser resignificada y liberada. Narrativa autobiográfica profunda, conectada con distinciones…