La inteligencia artificial no es simplemente un software más potente ni un nuevo tipo de buscador. Es una tecnología que empieza a influir en cómo producimos conocimiento, cómo tomamos decisiones, cómo organizamos el trabajo e incluso en cómo se desarrollan conflictos militares. Por eso, cuando enseño a utilizar IA o cuando hablo de ella en conferencias, siempre intento introducir una pregunta que muchas veces queda fuera del debate técnico: no basta con preguntarnos qué…